El gobierno del presidente Donald Trump implementó un cambio significativo en el proceso de asilo afirmativo en Estados Unidos que podría impactar a cerca de 1.5 millones de solicitudes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) comenzará a remitir ciertos casos directamente a la Corte de Inmigración, sin realizar previamente la entrevista con un oficial de asilo.
Con esta modificación, los expedientes pasarán de un proceso administrativo de asilo afirmativo a un proceso de asilo defensivo dentro de procedimientos de deportación.
Según el DHS, la medida busca reducir el retraso acumulado en la tramitación de solicitudes y agilizar el sistema migratorio.
De acuerdo con el gobierno federal, la nueva política permitirá a USCIS concentrar recursos en otras prioridades migratorias mientras los jueces de inmigración asumen la revisión de estos casos.
Al cierre del primer trimestre del año fiscal 2026, la agencia acumulaba 1,418,536 solicitudes de asilo afirmativo pendientes de resolución. Con el nuevo procedimiento, los solicitantes cuyos casos sean remitidos a la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) deberán presentar su petición de protección ante un juez de inmigración durante un proceso formal.
La medida también trasladará una gran cantidad de expedientes a un sistema judicial migratorio que ya enfrenta una carga histórica de trabajo, con cerca de 4 millones de casos pendientes en las Cortes de Inmigración.
Hasta el momento, el cambio fue anunciado como una directriz interna de USCIS y no ha sido publicado como reglamento en el Registro Federal.
El gobierno sostiene que la iniciativa forma parte de su estrategia para acelerar la resolución de casos migratorios y reforzar la aplicación de su política de inmigración.
