Una niña de 10 años fue mordida por un castor mientras nadaba en un arroyo de Seneca Creek State Park, en Montgomery County, Maryland, durante un campamento de verano. Consejeros lograron separar al animal de la menor antes de que escapara al agua.
Cerca del lugar, otro grupo que navegaba en canoa reportó que un castor intentó abalanzarse contra una de sus embarcaciones, aunque no hubo más personas heridas.
Posteriormente, las autoridades encontraron un castor muerto río abajo y tomaron muestras para determinar si tenía rabia. Aunque inicialmente la Montgomery County Humane Society publicó que el animal involucrado había dado positivo, esa publicación fue retirada.
El Departamento de Recursos Naturales de Maryland aclaró que los resultados de las pruebas del castor encontrado aún están pendientes y tampoco se ha confirmado que sea el mismo animal que mordió a la niña.
Como medida preventiva, el área del ataque y aproximadamente una milla de sendero permanecerán cerradas hasta nuevo aviso. El incidente ocurre después de otros dos ataques de castores en Cunningham Falls State Park, en Frederick County, a principios de agosto.
En esos casos, un adolescente de 13 años y un joven de 19 fueron atacados, y los dos castores involucrados dieron positivo a rabia. Sin embargo, las autoridades señalan que no existe evidencia actualmente de un brote activo de rabia en Montgomery o Frederick y consideran que los incidentes no están relacionados.
Expertos advierten que los castores normalmente evitan a las personas, por lo que comportamientos como acercarse directamente a humanos, mostrarse agresivos, nadar en círculos o aparecer letárgicos pueden ser señales de enfermedad.
Las autoridades recomiendan mantenerse alejados de animales que presenten comportamientos inusuales y buscar atención médica inmediatamente ante cualquier mordedura o arañazo de un animal potencialmente rabioso.
