La Corte Suprema de Estados Unidos abrió este lunes la puerta a una posible implementación de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que busca imponer nuevas restricciones al voto por correo, a pocas semanas de que comiencen a enviarse las primeras papeletas para las elecciones de medio término.
La mayoría conservadora del tribunal no decidió si la orden es constitucional, sino que determinó que los estados que presentaron la demanda no tenían legitimidad legal para impugnarla en esta etapa.
La decisión permite que el gobierno avance con algunas medidas, aunque siguen vigentes otros litigios y una orden judicial separada que bloquea su aplicación a nivel nacional.
La orden de Trump, firmada en marzo, instruye al gobierno a crear listas de votantes elegibles y pretende que el Servicio Postal entregue papeletas por correo únicamente a personas incluidas en esas listas. Funcionarios demócratas de 23 estados y Washington D.C. argumentan que esos cambios podrían interferir con las facultades de los estados y del Congreso para administrar las elecciones y generar confusión a pocas semanas de los comicios.
Los tres jueces de tendencia liberal discreparon de la decisión. Mientras tanto, autoridades estatales anticipan nuevas batallas judiciales.
El tiempo será un factor clave: Carolina del Norte comenzará a enviar papeletas a militares y votantes en el extranjero el 4 de septiembre, y otros estados harán lo mismo poco después.
El voto por correo representa una parte importante del sistema electoral estadounidense: aproximadamente el 30% de los votos de las elecciones presidenciales de 2024 fueron emitidos por correo, según datos federales citados en el reporte.
Trump sostiene que las nuevas reglas buscan reforzar la integridad electoral y evitar votos de personas no ciudadanas, mientras sus críticos argumentan que podrían dificultar el acceso al voto y alterar las reglas cuando la preparación electoral ya está en marcha.
