Texas declara desastre estatal por escasez y altos precios del diésel

El fuerte aumento en el precio del diésel ya llevó a Texas a tomar medidas de emergencia.

El gobernador Greg Abbott declaró un desastre estatal que abarca los 254 condados, ante una escasez de diésel que, según la proclamación, representa una amenaza para la salud y la seguridad pública.

Al momento de anunciarse las medidas, el precio promedio del diésel en Texas rondaba los $5.86 por galón, frente a aproximadamente $3.30 a principios de febrero.

La declaración permite flexibilizar temporalmente varias regulaciones para facilitar el transporte y aumentar la disponibilidad de combustible.

Entre las medidas se permite, bajo determinadas condiciones, el uso de diésel teñido, normalmente destinado a usos fuera de carretera, y se aumenta hasta 95,000 libras el límite de peso para ciertos vehículos que transportan combustible, productos agrícolas y madera.

Abbott también solicitó al gobierno federal flexibilizar temporalmente algunos requisitos relacionados con el combustible. El impacto, sin embargo, podría sentirse mucho más allá de las estaciones de servicio.

El diésel mueve buena parte de los camiones que transportan alimentos, materiales y mercancías, por lo que un aumento sostenido en su precio puede elevar los costos de distribución y eventualmente reflejarse en los precios que pagan los consumidores.

Las medidas adoptadas por Texas buscan aliviar parte de esa presión, pero todavía está por verse cuánto podrán reducir los costos mientras persistan los problemas que afectan el suministro y los mercados energéticos.

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