El Departamento de Agricultura confirmó este martes la presencia de influenza aviar altamente patógena (HPAI) en aves de dos propiedades privadas en Cabo Rojo y Lajas, luego de que pruebas de laboratorio mediante PCR arrojaran resultados positivos.
La investigación comenzó tras la muerte de aproximadamente 20 patos criollos en Cabo Rojo y de varias especies en Lajas, entre ellas unas 30 gallinas de Guinea.
Las propiedades afectadas no son operaciones avícolas comerciales. Ante los resultados, Agricultura estableció cuarentenas de 120 días en las propiedades e implementó restricciones al movimiento de aves, limpieza y desinfección de equipos y vehículos, así como vigilancia epidemiológica.
Las autoridades investigan si aves migratorias pudieron estar relacionadas con la introducción del virus, pero recalcan que todavía no se ha determinado su origen.
Una de las principales preocupaciones es evitar que la enfermedad llegue a granjas comerciales o crianzas domésticas, lo que podría provocar pérdidas para la industria avícola de Puerto Rico.
El Departamento de Salud confirmó además que mantiene bajo vigilancia a 27 personas que estuvieron en las dos propiedades afectadas, aunque hasta el momento ninguna ha presentado síntomas.
Las autoridades enfatizan que el riesgo de infección para la población general continúa siendo bajo y que el mayor riesgo corresponde a quienes tienen contacto directo con aves infectadas, sus secreciones o ambientes contaminados.
Se recomienda no tocar ni recoger aves enfermas o muertas y reportar mortalidades inusuales a las autoridades.
