La cifra de víctimas por el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia continúa aumentando. Al menos 224 personas han muerto, más de 500 resultaron heridas y más de 100 permanecen desaparecidas, mientras los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros de estructuras colapsadas.
El fuerte sismo ocurrió durante la mañana del lunes y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El movimiento telúrico provocó graves daños en diferentes regiones del país, incluyendo sectores del Eje Cafetero, donde continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de las estructuras afectadas.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia ante la posibilidad de encontrar personas atrapadas bajo edificios derrumbado.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó este martes que se dirige hacia el Eje Cafetero para continuar supervisando personalmente la respuesta gubernamental ante la emergencia. “Camino al Eje Cafetero, para seguir al frente de la emergencia y unir esfuerzos ante las afectaciones que dejó el sismo de ayer”, señaló el mandatario en un mensaje publicado en X.
De la Espriella aseguró que una de las prioridades de su Gobierno es acompañar a las familias damnificadas y coordinar los recursos necesarios en las comunidades más golpeadas. “Mi compromiso está con cada una de las familias afectadas. Seguimos en territorio, trabajando por nuestra gente”, afirmó.
ElGobierno colombiano ha desplegado un amplio dispositivo de emergencia y estableció un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar las operaciones de búsqueda y rescate, asistencia humanitaria y evaluación de daños. Las autoridades también mantienen vigilancia sobre las zonas afectadas mientras continúan registrándose las consecuencias del poderoso movimiento telúrico.
Las próximas horas son consideradas cruciales para los rescatistas. Con más de un centenar de personas todavía reportadas como desaparecidas, las operaciones continúan sin descanso en un intento por localizar sobrevivientes bajo los escombros, mientras Colombia enfrenta una de las emergencias sísmicas más graves de los últimos años.
Las autoridades advierten que el balance de víctimas continúa siendo preliminar y podría cambiar a medida que los organismos de emergencia logren acceder a las comunidades más afectadas.
