Las intensas lluvias que afectan el centro de Chile han provocado graves inundaciones y aluviones en Santiago, donde fuertes corrientes de agua y lodo arrastraron vehículos, autobuses y escombros por las calles.
La emergencia golpeó especialmente la comuna de Las Condes, en el sector de San Carlos de Apoquindo, donde al menos seis personas resultaron heridas, incluido un bebé de un año.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno chileno declaró zona de catástrofe para agilizar las operaciones de emergencia.
Las autoridades reportaron aproximadamente 1,000 evacuaciones preventivas y el rescate de unas 70 personas atrapadas en viviendas, edificios y vehículos.
Según el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el sistema frontal ha dejado al menos 118 damnificados, 147 personas albergadas y 50 aisladas.
Además, decenas de viviendas presentan daños importantes y miles registran afectaciones menores, mientras algunas zonas recibieron precipitaciones extraordinarias para esta época del año.
Equipos de emergencia, militares y maquinaria pesada trabajan para retirar toneladas de barro, despejar carreteras y restablecer los servicios afectados.
Las autoridades mantienen medidas preventivas en sectores cordilleranos y precordilleranos de la Región Metropolitana ante el riesgo de nuevos deslizamientos e inundaciones. Hasta el último balance disponible, no se habían reportado fallecidos ni desaparecidos, aunque las autoridades continúan evaluando los daños.
