Al menos nueve personas murieron en un tiroteo ocurrido el viernes en Erie, Pensilvania, según informó el gobernador Josh Shapiro.
Las autoridades indicaron que el presunto atacante también murió y aseguraron que ya no existe una amenaza para la comunidad.
El jefe de la Policía de Erie, Rick Lorah, describió la escena como algo sin precedentes durante sus más de 28 años de carrera y calificó las circunstancias del ataque como “profundamente perturbadoras”, aunque por el momento no ofreció detalles adicionales sobre lo ocurrido ni sobre un posible motivo.
Shapiro informó que puso a disposición de la alcaldesa de Erie, Daria Devlin, todo el apoyo del gobierno estatal.
La investigación continúa mientras las autoridades trabajan para determinar las circunstancias de uno de los episodios de violencia más mortíferos registrados en la ciudad.
